miércoles, 11 de abril de 2007

Truchas a la naranja

Y ayer de compras nos trajimos a casa dos pares de truchas.
Esta noche la cenaremos tal y como dice Karlos Arguiñano 'a la naranja'.

I N G R E D I E N T E S [para 4 personas] :
.- 4 truchas
.- 100 grs. de almendras fileteadas
.- 2 naranjas de zumo
.- 2 dientes de ajo
.- 100 grs. de pan rallado
.- aceite, sal, pimienta

E L A B O R A C I Ó N :
Regamos el fondo de la placa de horno con un chorro de aceite. Colocamos las truchas, una vez limpias y salpimentadas sobre la placa. Picamos muy finos dos dientes de ajo y los esparcimos por encima de las truchas. A continuación, espolvoreamos con pan rallado y almendra picada. Seguidamente, las rociamos con el zumo de naranja y por ultimo, las regamos con un chorrito de aceite.
Metemos la placa al horno caliente a 170 grados de 15 a 20 minutos. Sacamos y servimos rociando las truchas con su propio jugo, que han soltado en la placa.
Como adorno queda perfecto una naranja cortada en dientes de sierra o de otra bonita forma.

Extraido de, La Cocina de Karlos Arguiñano


He extraído de la Guía de Pescados y Mariscos de CONSUMER.es EROSKI:
Con el nombre de trucha se identifican diferentes especies y subespecies del género Salmo, el mismo que el salmón. Hay especies tanto de agua dulce como de agua de salada, como es el caso del reo o trucha de mar.

Sugerencias para los pequeños
La trucha posee una carne muy fácil de digerir y muy sabrosa, muy recomendable, por tanto, para los niños. Sin embargo, contiene espinas que habrá que eliminar para que no la rechacen y no exista riesgo de accidentes. Para ello hay diferentes modos de prepararla que pueden hacer que los niños las coman sin ninguna preocupación. Por ejemplo, una sopa de pescado en la que se incluya trucha, unas croquetas o incluso un pastel de trucha pueden ser buenas opciones. También se puede emplear este pescado para acompañar a una receta de arroz o de pasta, platos que agradan a los niños, o elaborarlo a la plancha o asado (siempre sin espinas) acompañado de alimentos que llamen la atención de los más pequeños como el jamón serrano, unas gambas, unas patatas fritas o bien verduras y hortalizas salteadas.


Curiosidades
A la trucha se la denomina en ocasiones el camaleón de los peces. Esto se debe a su facilidad para el mimetismo. Su tonalidad varía en función de la estación del año, la luz del sol, la edad e incluso del estado de ánimo. Cuando la trucha se siente en peligro, su coloración cambia de forma repentina.


Cómo prepararlo
Si se consume fresca, la trucha admite múltiples preparaciones, con la ventaja añadida de que se pueden retirar con facilidad las espinas.


En la cocina, cuando se lava la trucha, hay que tener cuidado de no mojarla demasiado para que no quede acuosa. Se le quitan las agallas y se suele dejar la cabeza. Las más grandes son más adecuadas para la cocción al horno. Para ello se abre la trucha de par en par, se apoya en la bandeja de horno sobre la piel y se espolvorea con ajos, perejil, limón y aceite. Queda muy sabrosa asada al horno junto a unas patatas panaderas o pimientos y cebolla pochados. Si se quiere conseguir una presentación más original se puede asar la trucha en papillote y así acompañarla de verduras cocinadas de la misma forma. Puede prepararse una trucha a la parrilla acompañada de salsa vinagreta, a la plancha junto con cebolla o una salsa de ajo. Por su condición de pescado semigraso, admite muy bien todo tipo de preparaciones suaves y sencillas sin resultar grasienta en exceso.

Si la trucha se prepara frita, se consigue un toque de sabor único si se espolvorea con una mezcla de especias (perejil, perifollo, estragón, eneldo, albahaca, laurel…) o si se acompaña con una salsa suave de tomate o con un poco de mostaza aligerada. Asimismo, se puede rellenar de jamón o champiñones para aportar un sabor particular.

Por lo general, la trucha resulta fácil de digerir y de bajo valor calórico, motivo por el que su consumo se considera adecuado en regímenes con poca grasa y dietas de adelgazamiento. Sus filetes son fáciles de masticar y tragar, lo que la convierte en un alimento recomendable en personas con dificultades en la masticación o con poco apetito; niños, personas mayores y con salud delicada.